Período de integración (500 d.C. - 1533 d.C.)


Marca la formación de grandes entidades políticas, con estructura social similar a la del período anterior, pero en ámbitos de mayor envergadura. Su avanzada tecnología agrícola (terrazas, camellones, acueductos) generó expansión demográfica que culminó en la formación de centros casi urbanos con montículos artificiales. La alfarería perdió calidad artística pero se difundió masivamente, mientras la metalurgia y la industria textil cobraron impulso para la producción de objetos de prestigio y expresiones de rango y de riqueza. Los ritos de la muerte se volvieron más complejos con el uso de urnas funerarias, tumbas de pozo con cámara y cementerios. El grado de integración política no se refleja muy bien en el registro arqueológico ni en los múltiples grupos étnicos que mencionan los españoles a su llegada.